img-20170301-wa0005MARC FLOR RUFINO
-LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FISICA Y DEPORTE
-PREPARADOR FISICO CF BORRIOL 3ª DIVISION G6
-ENTRENADOR Y PREPARADOR FISICO BURRIANA FB

La presencia o no de porteros dentro de una tarea de entrenamiento puede llevar a la alteración de muchos factores dentro de la misma. Tan solo con la presencia de este tipo de jugador y su respectiva portería, puede hacer que los jugadores adopten distintos comportamientos físicos, técnicos y estratégicos que con tareas con la ausencia del guardameta, serían diferentes. Con el portero, orientamos el espacio de la tarea a la lógica del futbol, dotándole al espacio físico el componente estratégico que orienta los comportamientos que los jugadores desarrollan sobre el terreno de juego. Dependiendo de los objetivos que persigamos, podremos polarizar o no las tareas, es decir, seguir la lógica interna del futbol (polarizada) o  alejarnos hacia tareas no orientadas (no polarizada) como por ejemplo, tareas con objetivos de mantener la posesión del balón sin porterías ni porteros y sin objetivos de marca.

Como mera guía de actuación, a continuación se muestran distintos estudios de cómo afecta la acción del portero dentro de las tareas de juego reducidos sobre los jugadores:

Sassi y col. (2004). Analizaron las demandas de dos tipos de juegos reducidos, 4×4 con porteros y 4×4 sin porteros en espacios de 30x30m y 33x33m, respectivamente. Los resultados indicaron que en tareas con espacio no orientado (sin porteros) se obtuvieron mayores valores en %FCmáx (frecuencia cardiaca máxima) y de LA (Lactato) que en el tarea de juego con porteros.

Mallo y Navarro (2008). Estudiaron las demandas cinemáticas, fisiológicas y técnicas, en tareas de 3×3 de 3 tipos diferentes: tareas de mantenimiento sin porteros, tareas de mantenimiento 3×3 con 2 apoyos exteriores sin porteros y tareas 3×3 con porteros. Todo ello en una superficie de 33x20m. Los resultados finales mostraron una intensidad del 88%FC max cuando se juega con porteros y de un 91%FC max cuando se juega sin porteros. Los autores concluyeron que las tareas con portero hacen disminuir la intensidad del ejercicio, cuya razón podría deberse a que los jugadores deben organizarse estratégicamente para defender una zona concreta.

Casamichana,  Castellano, Gonzalez-Morán, García-Cueto y García-López (2011). Con resultados similares al anterior estudio, analizaron la demanda fisiológica en diferentes tareas de juego reducido 4×4 (espacio no orientado, espacio orientados con porteros y porterías reglamentarias, y espacio orientado sin porteros y con porterías pequeñas). Los valores de FCmed (frecuencia cardiaca media) obtenidos fueron mayores en tareas de mantenimiento sin porteros y con porterías pequeñas comparado con tareas con porteros y porterías reglamentarias.

Dellal y col. (2008). Obtuvieron valores contrarios a los anteriores estudios ya quehdr analizaron una tarea de juego reducido 8×8 con y sin portero. Compararon la respuesta cardiaca y el porcentaje de la FC de reserva mostrando mayor intensidad en tareas orientadas con porteros. Concluyendo que este cambio podría deberse a la mayor motivación de los jugadores debido al establecimiento de objetivos a proteger y alcanzar como son las porterías propias y del adversario.

Alemdaroglu y Arslan (2013). Analizaron tareas 2×2, 3×3, 4×4 con y sin porteros donde la carga interna como la carga externa fueron mayores durante tareas sin la  presencia de porteros. La %FCmedia, Lactato y percepción subjetiva del esfuerzo fueron mayores durante las tareas sin porteros. Éste descenso en intensidad podría deberse a los pases del portero que crean superioridad numérica del equipo poseedor y la reducción del tiempo efectivo de juego, producto de la salida de balones tras tiros o remates a portería. Añaden que en situaciones con portero, los jugadores tienden a recorrer menos distancia ante la cercanía de las porterías unido a la cantidad de opciones de finalizar a gol.

Al tener pocos estudios que evidencien estos resultados, éstos deben de tomarse con cautela a la hora de elaborar tareas. Eso sí, pueden servir de guía, así como estas pequeñas conclusiones:

  1. La manipulación del proceso de entrenamiento debe ser tenido en cuenta, ya que un pequeño cambio puede provocar diferentes respuestas en los jugadores.
  2. Motivación de los jugadores para marcar gol vs organización defensiva para proteger una zona concreta, son las hipótesis de aumento o disminución de intensidad fisiológica en juego reducido orientado, con porterías o sin ellas.
  3. Existe una mayor variabilidad en la respuesta de los jugadores cuando el juego está orientado con porteros, la variabilidad en la respuesta motriz parece incrementarse.
  4. El espacio puede ser polarizado de diferentes maneras, influyendo en la respuesta fisiológica, locomotora y técnico-táctica de los jugadores, e interacciona con la variable número de jugadores participantes en la tarea.
  5. La Frecuencia Cardiaca, el lactato y la percepción subjetiva del esfuerzo pueden ser diferentes en una tarea dependiendo de si hay porteros o no.

BIBLIOGRAFIA

CALLEJA, J., CASAMICHANA, D., CASTELLANO, J., SAN ROMAN, J. (2015) LOS JUEGOS REDUCIDOS EN EL ENTRENAMIENTO DEL FUTBOL. FUTBOL DE LIBRO.

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