ELENA FERNÁNDEZ, EDP DEL UNIÓN ADARVE, HISTORIA DE LUCHA Y CONSTANCIA

12496397_501738540014292_6722466304654478383_oElena Fernández Castaño
Entrenadora de porteros del Unión Adarve de 2ªB. Nos cuenta un poco cómo he llegado hasta aquí y en qué le ha ayudado su experiencia como jugadora.

Empezando por esto último, que es un poco la parte más fundamental de por qué estoy en el Adarve, he de decir que mi carrera futbolística no ha sido un camino de rosas precisamente. De hecho, ya he comentado en varios medios que tuve que dejar de jugar por culpa de las lesiones, en este caso de hombro. Pero aun así, no puedo negar que me siento afortunada de haber vivido tanto lo bueno como lo malo que me ha dado este deporte.

Con sólo 16 añitos, paso de categoría juvenil en el Atlético de Madrid Féminas, a “jugar” en el primer equipo. Y lo pongo entre comillas porque, evidentemente, mi rol era claramente de segunda portera. Pero gracias al entrenador y a las compañeras que tenía, no sólo aprendí mucho sobre fútbol, sino que también empecé mi maduración tanto como jugadora como persona, lo cual agradecería enormemente con el paso del tiempo.

Para aquél entonces yo ya tenía clarísimo que iba a estudiar INEF, así que era literalmente una esponja absorbiendo información constantemente, tanto de mi entrenador de porteras como del preparador físico y del entrenador. En ese año me llamaron de la selección madrileña y de la selección española, además de acabar jugando yo en liga por lesión de la portera titular. Podéis imaginaros el momento de subidón que estaba viviendo con sólo 17 años.
Conseguimos el Campeonato de España Sub-18 con la madrileña y ese verano me llamo la española para ir al Mundial sub-17 de Trinidad y Tobago en 2010. Puedo decir que es la mejor etapa que he podido vivir como futbolista. Sentirte profesional, algo que por aquél entonces era impensable en España siendo mujer. Además de tener el privilegio de entrenar todos los días, durante dos meses, con un grande de la portería como Manolo Amieiro y con compañeras como Lola Gallardo. Al final el aprendizaje doble que yo iba adquiriendo era impresionante.

Pero como dicen, todo lo bueno se acaba, y a mí se me acabó al volver del mundial. Ya estando en Trinidad y Tobago empecé con alguna molestia en el hombro, de un problema que había tenido anteriormente entrenando con el Atleti. Dos meses después de haber vuelto, la molestia intermitente empezó a ser continua. Aun así yo seguía y 12356653_493833227471490_8470800079830489719_oseguía porque ni loca quería parar, hasta que ya un día, a punto de salírseme el hombro, decidí que hasta aquí.
Lo que vino después ya no fue tan maravilloso como lo vivido un año antes. Primera operación de hombro, el Atleti rescinde mi contrato un día antes de la misma…es decir, que me quedo “compuesta y sin novio” con 18 años y sin ser nadie en el fútbol. Pero bueno, contra todo pronóstico, desde el propio Hospital llamo al entrenador de porteras del Rayo Vallecano para contarle mi situación y que si necesitaban una portera en el filial. Así es como empecé mi andadura por Vallecas, al día siguiente de haberme quedado sin nada.

De los 5 años que he estado en el Rayo, sin duda me tengo que quedar con el que ganamos la liga de Segunda División Femenina en la temporada 2014-2015. Pero no por haber ganado la liga en sí, que también, si no por todo el calvario que tuve que vivir durante los dos años anteriores. Pensad que llego al Rayo lesionada en Agosto de 2011, por lo que no puedo competir hasta enero-febrero del 2012. La cosa es que en la pretemporada siguiente (2012-2013), que estaba haciéndola con el primer equipo con vistas a quedarme en él, volví a hacerme daño en el hombro. Esto supuso el volver a parar y estar haciéndome pruebas e infiltrándome hasta diciembre de ese año, que ya el medico decide volver a operarme por segunda vez. Pero bueno, lejos de acabar todo, tienen una complicación en quirófano y me acaban cerrando sin poder arreglar nada. Tengo que esperar un mes hasta tener las pruebas necesarias para entender que había pasado y así operarme por tercera vez, esto ya en Enero de 2013.

Finalmente consiguen arreglarme el hombro y ya puedo volver a empezar otra vez con el proceso de readaptación. En principio, podía estar jugando en mayo de ese año (2013), pero tengo una recaída y me obliga a alargar la recuperación hasta verano. Además, el entrenador me comunica que no me hará ficha hasta saber si estaba bien con el hombro o no. Asique me quedo sola en verano, gestionándome yo misma mi propia recuperación (gracias a lo que había ido estudiando en la carrera) junto con mi fisio y mi psicóloga deportiva, con la única mentalidad de llegar en agosto a la pretemporada y estar como un auténtico avión.
Al final me hago con el puesto de titular (siendo 3 porteras y yo llegando de una lesión y sin ficha). Y ese año acabamos ganando la liga, siendo el mejor año para mí a nivel deportivo en cuanto a sensaciones en portería, a disfrute del fútbol y a nivel propio. Esos años aprendí que una lesión puede llegar a ser maravillosa si la enfocas de la forma adecuada. Yo supe ser constante y no desviarme del objetivo ni un poquito. Y al final lo conseguí.

Dos años después, tuve que dejar el fútbol por el hombro, pero supe ver rápidamente la alternativa. Era mi último año de carrera, me había enfocado muchísimo más en el entrenamiento de porteros, llegando a hacer prácticamente todos los trabajos sobre ese tema. Y además había empezado las prácticas como entrenadora de porteros con el Rayo Vallecano de 3ª División. Evidentemente estaba allí para aprender, pero tuve la grandísima suerte de que me dejaran hacer cantidad de cosas con los porteros durante los 8 meses que estuve allí. En ese momento me vinieron a la mente todos los aprendizajes que había ido adquiriendo con los diferentes entrenadores que he tenido,10452338_372618326259648_1590762246343769840_n me llegaban los conocimientos que había ido adquiriendo de la carrera y las aplicaciones que había ido dándoles mientras trabajaba con porteros en un club de barrio. Todo eso que yo había ido aprendiendo y aplicando desde los 16 años, me hizo sentirme como una más del cuerpo técnico. En definitiva, me hizo entender que, por qué no, yo podía llegar también a entrenar porteros en Tercera, 2ªB, 2ª ó incluso Primera División. En ese momento me sentí capacitada para desempeñar ese papel de forma correcta, profesional y sobre todo con mucha pasión por ello. Así que me puse manos a la obra. Presenté mi TFG (que también trataba sobre porteros) para optar a la Matrícula de Honor y me empecé a mover por clubes de Tercera, División de Honor Juvenil, Segunda B…. y no me fue bien. La verdad es que me decepcioné un poco. Hubo un caso claro con un club que a día de hoy no entiendo muy bien que ocurrió y por qué tras darme el OK, pasaron literalmente de mí. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, acababa de terminar la carrera, no podía cundirme el pánico por algo así. Empecé en un club de barrio otra vez con porteros y aparte con un equipo juvenil femenino como entrenadora principal.

Y ese año de transición, en el que yo pensaba que estaba dando un paso atrás, resultó ser mi trampolín a la Segunda División B. Reconozco que me costó mucho ese año tener ilusión por entrenar a los porteros, porque no lo consideraba como un reto (ya había estado entrenando a porteros en un club así durante 4 años), aunque al final, es algo que me acaba saliendo solo. Con lo que sí tenía ilusión era con el juvenil femenino, teniendo una implicación del 200%, lo que al final sería recompensado.

Decir que estoy en el Adarve por enchufe son palabras mayores. Habrá quien lo piense y por supuesto que es libre de pensarlo. Mi versión es que tuve un poco de suerte y mucho trabajo. Porque una cosa es llegar y otra cosa es mantenerte. Y aquí estoy todavía. Gracias a aprender de todos los profesionales que me han rodeado y acompañado en mis años de futbolista. Gracias a aplicar conocimientos de la carrera con porteros o en propios trabajos de la carrera. Gracias a tener que ser constante, a no rendirme, a caerme y levantarme más fuerte, a superar una-dos y hasta tres barreras, a querer ser mejor cada día. Gracias a la ilusión que tengo por este deporte, por este puesto y por estos jugadores.

Esta es mi historia. Por esto estoy donde estoy, soy lo que soy y seguiré luchando por mantenerme ó mejorar. Puede que tropiece, pero para volver siempre hay tiempo.

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READAPTACIÓN DE HOMBRO EN PORTEROS

Captura de pantalla 2018-02-13 a las 17.43.26En este artículo, vamos a tratar el tema de la readaptación del hombro en porteros, en el cual en primer lugar introduciremos una breve  metodología de intervención terapéutica y principios de readaptación. Seguidamente, hablaremos sobre las patologías del hombro más frecuentes a readaptar y para finalizar, propondremos algunos ejercicios interesantes en diferentes fases de readaptación respecto a las lesiones por sobre uso y traumáticas mas frecuentes.
Uno de los pilares de la rehabilitación, es la identificación de patrones de movimiento anormales, generados por desequilibrios musculares, que provocan alteraciones en la cadena cinemática del miembro superior.(1)
Como con cualquier lesión, la rehabilitación debe abordar el proceso inflamatorio, el dolor, restaurar la flexibilidad y el rango normal de movimiento, así como también, la fuerza muscular a través de ejercicios de fortalecimiento.

1. Metodología de la intervención terapéutica

  •           Fases de recuperación funcional:

Recuperación anatómica: El paso previo es recuperar la estructura.

Recuperar la función de dicha estructura: Iniciando desde un punto de vista analítico y enfocando hacia a una integración global. Integrar la función de esa estructura en el conjunto o sistema motor y el gesto analítico.

Reeducar el gesto motriz funcional o patrón motor: La progresión de ejercicios será de analíticos, donde influiremos en el trabajo de estabilizadores locales, y  progresivamente avanzar hacia ejercicios más globales en los que tendremos que controlar los estabilizadores globales y movilizadores globales. Progresivamente aumentando la complejidad, intensidad, velocidad y dirección, e integrando la función de esa estructura.

  •           Identificar el tipo de problema:

Lesión traumática:  Frecuentemente es la inestabilidad anterior de hombro en un traumatismo al parar el balón con una sola mano. En el cual se produce una posteriorización de la mano respecto al plano del hombro, y consecuentemente, una anterioridad de la cabeza del húmero.

NEUER

Sobre uso: Son las más complejas. La mayoría suelen ser lesiones tendinosa en las que la clave se encuentra en el control de las cargas. Frecuentemente es la lesión por sobre uso del saque de portería con la mano, por alteraciones posturales, mala ejecución técnica del deporte, malos hábitos de entrenamiento, etc. En este caso es primordial la ayuda del entrenador de porteros para trabajar conjuntamente.

Posquirúrgico: Hay que tener en cuenta la información del cirujano. En tal sentido, Kibler y Cools,(2) establecen una serie de enfoques sobre los cuales debe basarse la rehabilitación funcional del hombro. Entre ellos, se destaca la activación muscular preparatoria y reactiva, donde el objetivo es el aumento del tono o actividad muscular tanto de la musculatura del hombro como de los miembros inferiores y tronco que participen en el gesto. Teniendo en cuenta este punto, se hace evidente que primero debemos entender qué sucede con los músculos que rodean el complejo del hombro.

2. Principios de la readaptación

Principio de individualidad: Hay que tener en cuenta la edad, el componente genético, tipo de patología.

Principio de progresión: Es la clave en la readaptación, en la que tenemos que tener en cuenta los estímulos, que variarían en cuanto a intensidad, velocidad y posteriormente dirección. Donde hay que introducir tanto elementos técnicos como tácticos.

Estimulo regenerativo: Son estímulos biomecánicos y electromagnéticos en los que utilizaremos estímulos lentos, controlando esencialmente el volumen y la intensidad.

Estímulos readaptativos: Son estímulos mecánicos en el cual aumentaremos el volumen e intensidad, e introduciremos la velocidad, la cual será esencial controlar e incorporar en el cambio de dirección. Este es clave en la readaptación de los porteros ya que trabajan mucho con cambios de velocidad y dirección.

Estímulos reeducativos: Estímulos en los cuales introducimos las alteraciones en gesto deportivo con el objetivo de mejorarlo y estímulos mucho más cognitivos. Al introducir estas acciones cognitivas buscaremos la automatización del movimiento. Al automatizar el ejercicio eliminamos la fase de estímulo y respuesta y podemos introducir otro estimulo externo.
Marcar plazos al deportista para que tenga objetivos tanto a corto como a largo plazo y siempre, objetivos realistas.

Para tener un hombro sano, el manguito rotador debe ser fuerte y lo suficientemente “consciente” como para hacer su trabajo en la posición necesaria. Si se piensa en la mayoría de los problemas del hombro, el dolor aparece en los extremos, por eso hay que trabajar en cadenas cinéticas con el mayor rango de movilidad posible cuando ya hemos eliminado el dolor.
Una de las claves en la readaptación del hombro, es el trabajo de estabilidad escapular. De acuerdo al análisis cinemático realizado por algunos autores, las características biomecánicas en pacientes sintomáticos incluyen un déficit de la báscula externa, como también del tilt posterior y un incremento en la rotación interna de la escápula.(3)

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Estos cambios responden a una disminución de la actividad electromiografía del serrato anterior (SA), trapecio medio (TM) e inferior (TI) y a un incremento relativo en la activación del trapecio superior (TS), según evidencian los estudios.(4)
Uno de los objetivos primordiales en la readaptación es lograr un adecuado reclutamiento muscular. Por lo tanto, los ejercicios durante la readaptación deberían buscar una activación selectiva de aquellos músculos inhibidos y débiles, con un mínimo reclutamiento de los músculos sobre activados. Debido a la disminución de actividad del trapecio inferior y serrato anterior, sumado al reclutamiento excesivo del trapecio superior, la prescripción de ejercicios con baja relación TS/TI, TS/TM y TS/SA son de particular importancia.(5)
El control del tronco, con los ajustes posturales anticipatorios y la estabilidad escapular son requisitos fundamentales para generar la movilidad adecuada del hombro facilitando la activación de músculos a distancia y mejorando su función. De esta manera, nos referimos al concepto de estabilidad proximal para una óptima movilidad distal.(6)

David Buj
Fisioterapeuta
Nº colegiado: 6042

Portero que interviene: Rafa Soriano

BIBLIOGRAFÍA:

1.Ann M Cools, Lori A Michener. Shoulder pain: can one label satisfy everyone and everything? BJSM Online First, published on November 2, 2016 as 10.1136 bjs- ports-2016-096772

2.  Cools AM, Struyf F, De Mey K, Maenhout A, Castelein B, Cagnie B. Rehabilitation of scapular dyskinesis: from the o ce worker to the elite overhead athlete. Br J Sports Med. 2014 Apr;48(8):692-7. doi: 10.1136/bjsports-2013-092148. Epub 2013 May 18. Review. PubMed PMID: 23687006.

3. Cools AM, Witvrouw EE, Declercq GA, Danneels LA, Cambier DC. Scapular muscle recruitment patterns: trapezius muscle latency with and without impingement symp- toms. Am J Sports Med. 2003 Jul-Aug;31(4):542-9. PubMed PMID: 12860542.

4. Ludewig PM, Cook TM. Alterations in shoulder kinematics and associated mus- cle activity in people with symptoms of shoulder impingement. Phys Ther. 2000 Mar;80(3):276-91. Review. PubMed PMID: 10696154.

5. Kibler WB. The role of the scapula in athletic shoulder function. Am J Sports Med. 1998 ar- Apr;26(2):325-37. Review. PubMed PMID: 9548131.

6. McMullen J, Uhl TL. A Kinetic Chain Approach for Shoulder Rehabilitation. Journal of Athletic Training. 2000;35(3):329-337.

ENTRENAMIENTO FUNCIONAL DEL CORE CON PORTEROS

INTRODUCCIÓN

IMG_2835Volvemos con una nueva colaboración, artículo realizado por el Preparador Físico Juanjo Delapuerta, donde nos explica muy detalladamente lo que es el entrenamiento funcional, el Core y mucho más relacionado con el tema. Juanjo posee una gran titulación académica, ya que a parte de ser graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, está titulado en los Masters Universitarios en formación del Profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas y en Ciencias aplicadas a la Prevención y Readaptación Funcional de Lesiones Deportivas, siendo actualmente profesor en el I.E.S Vicent Castell y Domenech. Además, también lleva a sus espaldas una interesante experiencia en clubes de fútbol como el Villarreal.CF o Levante.UD entre otros.

ENTRENAMIENTO FUNCIONAL DEL CORE CON PORTEROS

En el siguiente artículo se presenta una revisión conceptual del entrenamiento funcional del CORE para así, crear un base teórica que nos permita afrontar con garantías la planificación y el desarrollo de nuestros programas de entrenamiento. Al final del mismo, se propone un ejercicio de CORE con una transferencia directa al portero de fútbol.

Para empezar, debemos entender los dos conceptos que están tan de moda en el mundo del entrenamiento deportivo sobre los que gira el presente artículo: Entrenamiento Funcional y CORE.

El primero de ellos fue introducido por Gary Grey en los años 90 y se resume en entrenar de forma inteligente con un propósito, a través de la ejecución de patrones de movimiento y cadenas musculares para desarrollar una actitud tónico postural equilibrada en todas las situaciones funcionales del individuo (Ríos, 2015). En definitiva lo que se busca es entrenar movimientos, no músculos.

Por la otra parte, el Core no es un concepto descrito en los tratados clásicos de anatomía, sino que es un concepto funcional utilizado para referirse de forma conjunta a las estructuras musculares y osteoarticulares de la parte central del cuerpo, sobre todo del raquis lumbo-dorsal, la pelvis y la cadera (Vera-García et al., 2015a). Su traducción literal ya nos hace suponer la importancia que tiene en la generación de movimientos: centro o núcleo. La estabilidad de esta zona está considerada como uno de los factores claves en la prevención de lesiones (sobre todo en miembros inferiores) y el tratamiento del síndrome de dolor lumbar (Schellenberg, Lang, Chan, & Burnham, 2007). Esta estabilidad la confiere la suma de 3 estructuras:

  • SISTEMA PASIVO: estructura articular, ligamentos y fascias.

  • SISTEMA NEURAL: control sensorio-motriz y propiocepción.

  • SISTEMA MUSCULAR (activo): musculatura motora y co-contracción agonista-antagonista. El término co-contracción es muy interesante sobre todo para referirse a la estabilidad. Cuando un músculo está trabajando, el antagonista está completamente relajado pero esto no siempre es así. En ocasiones se activan a la vez para proteger las estructuras internas. Un ejemplo claro es la co-contracción del cuádriceps-isquios cuando se realizan carreras a gran velocidad para mantener estable la articulación de la rodilla.

Las articulaciones de la columna vertebral poseen un cierto nivel de rigidez que les proporcionan sus estructuras osteoligamentosas. Sin embargo, estudios in vitro realizados en columnas de cadáveres demuestran que las estructuras pasivas de la columna no son capaces de mantener una posición erguida frente a fuerzas compresivas de 90 N, es decir, fuerzas muy inferiores a las que soporta la columna en actividades deportivas. En este sentido, la estabilidad del raquis depende tanto de sus elementos osteoarticulares y ligamentos como de la activación muscular y de su adecuado funcionamiento bajo la coordinación del sistema neural (Vera-García et al., 2015a).

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Imagen: PasoClave.com

Demostrada la importancia del sistema activo, a continuación se exponen los músculos que forman parte del CORE: recto del abdomen, transverso, multífidos, oblicuos interno y externo, erectores de la columna, cuadrado lumbar, glúteos, isquiotibiales y grupos rotadores de la cadera. Estos músculos son vínculos cruciales en la transmisión de fuerzas entre el tren superior e inferior. Se ha demostrado mediante estudios electromiográficos que la activación de los músculos del tronco precede a la activación de los músculos de las extremidades (Vera-García et al., 2015b). Es decir, cuando un portero realiza un despeje de puños, lo primero que se activa antes del movimiento principal de los brazos es la zona del CORE.

Por lo tanto llegamos a la primera conclusión clara: uno de los objetivos de nuestro programa de entrenamiento debe ser el crear una base lo suficientemente estable para el movimiento principal de las extremidades en los gestos deportivos y así prevenir el mayor número de lesiones posibles y aumentar la vida deportiva de nuestros atletas.

Una vez entendida la importancia del entrenamiento del CORE nos queda completarlo con el primer concepto expuesto anteriormente, es decir, trabajarlo de forma inteligente a través de lo que llamamos funcional. Para ello nos basaremos en el gurú del entrenamiento funcional: Michael Boyle.

Si analizamos la anatomía de los músculos anteriormente nombrados nos damos cuentaIMG_2845 de que la función de la mayoría de ellos es de impedir el movimiento (estabilizadores), destacando que “durante la mayoría de actividades, el papel primordial de los músculos abdominales es proporcionar sujeción isométrica y limitar el grado de rotación del tronco” (Boyle, 2017). Por lo tanto, ¿tiene sentido machacar a nuestros deportistas con ejercicios de flexión-extensión de los músculos abdominales como los típicos “crunches”, los cuales pueden incluso empeorar el dolor lumbar? ¿Es éste un entrenamiento inteligente? Boyle concluye que el entrenamiento de la zona del CORE se hace mal, principalmente porque siempre se ha hecho así.

Para cambiar el modelo de entrenamiento de esta zona se proponen 3 categorías, 3 tipos básicos de ejercicios para la zona media:

  1. ANTIEXTENSIÓN: es la principal función de los músculos anteriores del CORE y debería trabajarse en las dos o tres primeras fases de todos los programas. Entre los ejercicios propuestos para estos músculos se destacan las planchas frontales o “prone bridge” y los ejercicios de “rollout”.

  2. ANTIFLEXIÓN LATERAL: desarrolla el cuadrado lumbar y los oblicuos como estabilizadores de pelvis y caderas. Destacamos las planchas laterales.

  3. ANTIRROTACIÓN: Boyle los destaca como la clave para el entrenamiento del CORE. Por eso, el ejercicio propuesto en el video pertenece a esta categoría. Además del Pallof Press, podremos trabajar con el “paseo del granjero” o “el leñador”.

PALLOF PRESS
La elección de este ejercicio viene dada por la importancia de la antirrotación en la zona media y la transferencia a los porteros de fútbol; sumado al trabajo de los estabilizadores del hombro tan importantes en la prevención de una de las lesiones más frecuentes en porteros. Además, no se suele ver en los diferentes programas de entrenamiento. A continuación se explica la forma de proceder:

  • Lo principal del entrenamiento del CORE es mantener durante la ejecución de los ejercicios la columna estable, sin modificar las curvas fisiológicas.

  • Con las diferentes posiciones que se observan en el video, debemos evitar la rotación del tronco y solo se realizará el movimiento de flexión-extensión de codos con la goma en la máxima tensión.

  • Durante la ejecución, la respiración será activa; además de tener activados en todo momento principalmente el glúteo y la zona media del tronco.

  • El material a utilizar en el pallof press puede ser muy diverso. En el video se utiliza theraband al ser un material asequible pero se pueden utilizar, por ejemplo, poleas. De esta forma la progresión en cuanto a la carga será más fácil de cuantificar.

  • Se recomienda realizar el ejercicio atando la goma a diferentes alturas para trabajar otros planos y movilizar diferentes fibras. También variar la velocidad de ejecución dependiendo del objetivo.

  • El trabajo debe ser individualizado para cada sujeto, no podemos realizar la misma progresión para todo un equipo entero.

  • Antes de planificar cualquier programa es necesaria realizar una valoración previa. Para ello existen numerosas pruebas que describiremos en profundidad en la siguiente entrada. Destacamos los test de resistencia isométrica, de resistencia dinámica y de estabilidad central (test de Sahrmann, KLAT, BKFO, ASLR y PRONE test).

  • En el video se pueden ver 6 niveles diferentes de dificultad, de menos a más. La progresión propuesta en el video es a nivel personal, existen otras muchas variantes y depende de cada programa, momento de la temporada o nivel del deportista el utilizar unos ejercicios u otros.

  • No es mejor un ejercicio cuanto más inestabilidad tenga, debe ser funcional. No estamos entrenando a nuestros deportistas para el circo.

Portero que interviene: Rafa Soriano

PRÓXIMOS ARTÍCULOS

  • VALORACIÓN FUNCIONAL

BIBLIOGRAFÍA

Boyle, M. (2017). El Entrenamiento Funcionalaplicado a los Deportes (Ediciones Tutor). Madrid.

Ríos, I. D. P. (2015). Entrenamiento funcional del core: eje del entrenamiento inteligente. Revista Facultad de Ciencias de la Salud UDES, 2(1), 47–55. https://doi.org/10.20320/rfcsudes.v2i1.247

Schellenberg, K. L., Lang, J. M., Chan, K. M., & Burnham, R. S. (2007). A clinical tool for office assessment of lumbar spine stabilization endurance: prone and supine bridge maneuvers. American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation, 86(5), 380–386. https://doi.org/10.1097/PHM.0b013e318032156a

Vera-García, F. J., Barbado, D., Moreno-Pérez, V., Hernández-Sánchez, S., Juan-Recio, C., & Elvira, J. L. L. (2015a). Core stability. Concepto y aportaciones al entrenamiento y la prevención de lesiones. Revista Andaluza de Medicina Del Deporte, 8(2), 79–85. https://doi.org/10.1016/j.ramd.2014.02.004

Vera-García, F. J., Barbado, D., Moreno-Pérez, V., Hernández-Sánchez, S., Juan-Recio, C., & Elvira, J. L. L. (2015b). Core stability: evaluación y criterios para su entrenamiento. Revista Andaluza de Medicina Del Deporte, 8(3), 130–137. https://doi.org/10.1016/j.ramd.2014.02.005

PREVENCIÓN DE LESIONES EN PORTEROS

INTRODUCCIÓN

5A7AB201-8B91-49C7-B5D9-E52424D267E8Tenemos aquí la que es una importante colaboración a modo de artículo de la mano del Fisioterapeuta y Máster en Fisioterapia Deportiva, David Buj Rafels, en el cual aprovecho para agradecer su predisposición a mi propuesta para poner su granito de arena en el Blog. Joven fisioterapeuta con alta experiencia en el fútbol amateur en diferentes clubes de prestigio de la provincia de Castellón. Dicha colaboración, irá encadenada de varios artículos más acompañados de vídeos para una mejor visión de lo que David Buj nos quiere transmitir, esta misma servirá de introducción a los que veremos en las próximas semanas.
Sin alargar más esta pequeña introducción, os dejo con el artículo.

PREVENCIÓN DE LESIONES EN PORTEROS

Centrándonos en el ámbito preventivo, tema muy complejo y controvertido por la cantidad de variables que influyen, hay que tener en cuenta numerosos factores a la hora de minimizar el riesgo de lesión. Por eso os voy a orientar sobre algunas de las cosas que hemos de tener en cuenta, a la hora de realizar un trabajo preventivo.

En cuanto a la prevención en las lesiones de nuestros porteros vamos a hablar en primer lugar sobre las lesiones más comunes en ellos, ya que hemos de indagar sobre la epidemiología y así, establecer una priorización en el la búsqueda de objetivos y en la inclusión de unos contenidos u otros.

Por otro lado, la epidemiología según la demarcación, los delanteros son los jugadores con mayor índice de lesión (IL = 11,7 les/1000h.), seguido por los defensas centrales (IL= 8,1 les/1000h.), los defensas laterales (IL = 5,8 les/1000h.) y los interiores (IL = 5,6 les/1000h.). Los porteros son siempre los jugadores con menor IL (IL = 1,3 les/1000h.) (Noya y Silleros, 2013).
*IL= Índice de lesión * les= lesión *h= horas

Algunas de las lesiones más comunes de porteros son:

  • Rotura, luxación o fisura de dedos
  • Bursitis de cadera
  • Condromalacia rotuliana
  • Ligamento cruzado anterior
  • Lumbalgias posturales
  • Luxación de hombro
  • Fractura-luxación de Monteggia

Teniendo en cuenta estos factores previos, hemos de trabajar tanto el volumen, la intensidad y la carga de trabajo. También los aspectos individuales del portero, la epidemiología y la situación actual a nivel físico. Por eso debemos conocer bien el área anatómica y biomecánica que vamos a tratar.

 Básicamente podemos agrupar los factores a tener en cuenta en:

  1. Bioquímico.111
  2. Psico-emocional
  3. Biomecánico.
  4. Neuromuscular.
  5. Biológico (célula/genética).

 

Hay que controlar exhaustivamente la biomecánica de nuestros porteros, tanto en correctos patrones de movimiento como en un buen gesto deportivo. Para esto, será de gran importancia asociarnos con nuestros entrenadores de porteros, para que así nos pauten cual es el perfecto gesto deportivo del portero en cada acción, y a partir de ahí, llevar nosotros a cabo unos correctos patrones de movimiento.

La evolución de los ejercicios de prevención, serán posteriormente a una buena adquisición de la técnica del ejercicio, de movimientos más simples a más complejos. En el que progresivamente, se añadirán diferentes planos de movimiento y en el que influiremos en la variabilidad tanto la frecuencia como la velocidad y resistencia según sea nuestro objetivo y progresión.

A nivel neuromuscular es muy importante un equilibrio muscular entre musculatura tónica y fásica.
Controlando un buen “Timing”, conseguiremos una activación de esta musculatura coordinada.
Para llevarlo a cabo, es muy importante trabajar musculatura estabilizador local, estabilizadores globales o movilizadores globales.

Hay muchos factores que intervienen en la prevención, pero el control de las cargas a las que sometemos a nuestros porteros creo que es el factor más importante y en el que a veces influimos menos, por las grandes exigencias que tiene este deporte.

Es muy importante, tanto el trabajo de fuerza, trabajo de habilidad en nuestros movimientos, un buen control motor o velocidades de reacción, pero a todo esto hay que superponer el control de las cargas de entrenamiento para así conseguir mejores resultados y  prevenir las lesiones.

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A modo de conclusión, creo que es muy importante en nuestros porteros saber en la prevención cuales son las lesiones más frecuentes y evitarlas. Controlar  los factores bioquímicos, pisco-emocionales, biomecánicos y neuromusculares que pocas veces tenemos en cuenta y que influyen mucho en nuestros porteros. Un importante estudio sobre los patrones de movimiento, el gesto deportivo y la activación muscular, y sobre todo, un exhaustivo control de cargas, ya que es la base de toda prevención.

BIBLIOGRAFÍA:

Noya Salces, Javier y Sillero Quintana, Manuel (2013). Epidemiología de las lesiones en el fútbol profesional español en la temporada 2008-2009. “Archivos de Medicina del Deporte”, v. 30 (n. 1-24); pp. 750-766. ISSN 0212-8799.

 

 

 

 

LA VISUALIZACIÓN EN EL PORTERO DE FÚTBOL Y EN EL DEPORTISTA

Artículo escrito por Óscar López, Diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Valencia y Master en Psicología y Coaching Deportivo.
Autor de la Web www.oscarlopezmartinez.com
Jugador profesional, actualmente en el Atlético Saguntino, ex jugador entre otros del R.Madrid con tan solo 15 años, CD.Alcoyano o Villarreal.CF, donde llegó a debutar en primera división.
Todo un profesional dentro y fuera del terreno de juego, con una amplia, exitosa y envidiable carrera deportiva.


unspecifiedIDW6GWEWEl fútbol está viviendo un momento en el que intentamos parametrizar todos los comportamientos de los futbolistas en gráficas y plantillas de excel.

Las plataformas de análisis están cobrando una gran importancia en la toma de decisiones a la hora de sacar el máximo rendimiento a los futbolistas dentro del campo.
Como futbolista profesional y coach deportivo veo constantemente como se le da cada vez menos importancia…a lo más importante.

Todos sabemos que el aspecto psicológico es vital para el rendimiento del deportista. Y es que, como dijo el ex jugador y entrenador Héctor Rodolfo “el Bambino” Veira “El fútbol, como la vida, es un estado de ánimo”.

Te puedo asegurar que en los más de 13 años de carrera profesional he visto una cantidad sorprendente de compañeros que no han “llegado más alto” por no saber gestionar el aspecto psicológico.
En mi caso ha habido momentos en lo que me ha sido duro gestionar la presión, la frustración, el miedo al fracaso y al éxito.
La mente lo rige todo. Somos capaces de cualquier cosa si nuestra mente nos lo indica. En multitud de ocasiones se han visto hazañas increíbles realizadas por personas comunes simplemente porque se encontraban en una situación en la que se necesitaba lo mejor de él.

En mi familia somos cuatro hermanos; dos de ellos han sido porteros hasta que colgaron los guantes; y si algo he escuchado en casa desde pequeño es la dureza mental que supone ocupar esa posición en el campo.

Los porteros tienen que convivir con la frustración que supone saber que el fallo te condena y el acierto te salva.  Al contrario del delantero, el portero juega a no perder, a no ser el malo de la película. No saber gestionar que en la gran mayoría de los casos los flashes nunca te apuntarán para atribuirte la gloria… puede ser duro de llevar.

Si existe una herramienta que te puede servir de gran utilidad es la visualización. Antes de hacer una importante llamada de teléfono, ¿alguna vez has repasado mentalmente lo que querías decir? Seguro que sí. Todos lo hacemos. De la misma manera, a través de la visualización mental puedes prepararte para responder con mayor eficacia a cosas esperadas –o inesperadas– que puedan pasar.

La visualización mental te da la oportunidad de abordar eficazmente un problema o un acontecimiento dentro de tu cabeza antes de encontrarte con él en la vida real. Si surge un desafío, estás en mejores condiciones de manejarlo o de enfrentarte a él. Esto sucede principalmente porque ya te has encontrado con él, has practicado algunas formas de manejarlo y lo has superado en tu realidad mental, aunque no en la física.

¿Respondes de manera negativa cuando recibes un gol? ¿Te da miedo salir en los corners?

En el deporte, la visualización se utiliza principalmente para ayudarte a entrenar situaciones que son difícilmente trabajables en ambientes de alta presión. Los deportistas que progresan más rápido y los que alcanzan su mayor rendimiento hacen un gran uso de esta técnica.

La visualización es también valiosa después de una actuación particularmente exitosa, cuando todavía está fresca la imagen de la actuación. Te permite re-experimentar y retener los mejores aspectos de la actuación, los cuales te pueden ayudar a “anclar” esa sensación para futuras actuaciones. El llevar a cabo la visualización es asimismo muy efectivo cuando te estás recuperando de una lesión o en época vacacional.

oscar lópezNadal, Lebron James, Sergio García,…Los mejores deportistas del mundo han desarrollado extremadamente bien sus habilidades de visualización. Utilizan a diario la visualización como preparación para obtener lo que quieren de los entrenamientos, para perfeccionar sus habilidades dentro de las sesiones de entrenamiento, para realizar correcciones técnicas, para superar obstáculos, para imaginarse a sí mismos triunfando en la competición y para fortalecer la creencia en su capacidad para alcanzar sus objetivos definitivos. La refinada capacidad de visualización que han desarrollado los atletas de gran éxito les hace sentir como si realmente estuvieran realizando el ejercicio y teniendo las sensaciones. Sin embargo, incluso para los mejores atletas, lo normal es que al principio no tengan un buen control sobre su visualización. Ellos perfeccionan esta habilidad mental mediante la práctica diaria persistente.

Si nunca has realizado un entrenamiento sistemático en visualización, empieza con imágenes o ejercicios simples, familiares. Durante 1 ó 2 semanas emplea 5 minutos al día, antes de ir a practicar o antes de irte a dormir, para trabajar con tu imaginación. Relájate. Cierra los ojos.

¡Pero todavía no!

Antes lee primero los pasos a seguir:

  1. Busca un sitio tranquilo y ponte cómodo.
  2. Intenta imaginar el lugar donde entrenas habitualmente con todo lujo de detalles. Donde es, cómo huele, qué sientes cuando entras, la gente que hay allí, lo primero que haces habitualmente para calentar, el aspecto y la sensación que produce la superficie de entrenamiento y el equipamiento que utilizas para practicar.
  3. Intenta imaginarte y sentirte haciendo algunos ejercicios como parar un golpeo o saliendo a un centro lateral.
  4. Aumenta gradualmente la complejidad de los ejercicios.

Como regla general, debes intentar acostumbrarte a dedicar de 10 a 15 minutos a la visualización cada día. La mayoría de los campeones olímpicos y mundiales le dedican al menos 15 minutos diarios y muchos la practican más cuando se preparan para competiciones importantes.

Grábate esta frase en la mente: “Donde va tu mente… va todo lo demás.”

Ya sabes. Practica la visualización y el éxito no te cogerá por sorpresa.

Óscar López Martínez (@oscarlopez_5)

INCLUSIÓN DE PORTEROS O NO DENTRO DE LAS TAREAS DE ENTRENAMIENTO, ¿CÓMO AFECTA?

img-20170301-wa0005MARC FLOR RUFINO
-LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FISICA Y DEPORTE
-PREPARADOR FISICO CF BORRIOL 3ª DIVISION G6
-ENTRENADOR Y PREPARADOR FISICO BURRIANA FB

La presencia o no de porteros dentro de una tarea de entrenamiento puede llevar a la alteración de muchos factores dentro de la misma. Tan solo con la presencia de este tipo de jugador y su respectiva portería, puede hacer que los jugadores adopten distintos comportamientos físicos, técnicos y estratégicos que con tareas con la ausencia del guardameta, serían diferentes. Con el portero, orientamos el espacio de la tarea a la lógica del futbol, dotándole al espacio físico el componente estratégico que orienta los comportamientos que los jugadores desarrollan sobre el terreno de juego. Dependiendo de los objetivos que persigamos, podremos polarizar o no las tareas, es decir, seguir la lógica interna del futbol (polarizada) o  alejarnos hacia tareas no orientadas (no polarizada) como por ejemplo, tareas con objetivos de mantener la posesión del balón sin porterías ni porteros y sin objetivos de marca.

Como mera guía de actuación, a continuación se muestran distintos estudios de cómo afecta la acción del portero dentro de las tareas de juego reducidos sobre los jugadores:

Sassi y col. (2004). Analizaron las demandas de dos tipos de juegos reducidos, 4×4 con porteros y 4×4 sin porteros en espacios de 30x30m y 33x33m, respectivamente. Los resultados indicaron que en tareas con espacio no orientado (sin porteros) se obtuvieron mayores valores en %FCmáx (frecuencia cardiaca máxima) y de LA (Lactato) que en el tarea de juego con porteros.

Mallo y Navarro (2008). Estudiaron las demandas cinemáticas, fisiológicas y técnicas, en tareas de 3×3 de 3 tipos diferentes: tareas de mantenimiento sin porteros, tareas de mantenimiento 3×3 con 2 apoyos exteriores sin porteros y tareas 3×3 con porteros. Todo ello en una superficie de 33x20m. Los resultados finales mostraron una intensidad del 88%FC max cuando se juega con porteros y de un 91%FC max cuando se juega sin porteros. Los autores concluyeron que las tareas con portero hacen disminuir la intensidad del ejercicio, cuya razón podría deberse a que los jugadores deben organizarse estratégicamente para defender una zona concreta.

Casamichana,  Castellano, Gonzalez-Morán, García-Cueto y García-López (2011). Con resultados similares al anterior estudio, analizaron la demanda fisiológica en diferentes tareas de juego reducido 4×4 (espacio no orientado, espacio orientados con porteros y porterías reglamentarias, y espacio orientado sin porteros y con porterías pequeñas). Los valores de FCmed (frecuencia cardiaca media) obtenidos fueron mayores en tareas de mantenimiento sin porteros y con porterías pequeñas comparado con tareas con porteros y porterías reglamentarias.

Dellal y col. (2008). Obtuvieron valores contrarios a los anteriores estudios ya quehdr analizaron una tarea de juego reducido 8×8 con y sin portero. Compararon la respuesta cardiaca y el porcentaje de la FC de reserva mostrando mayor intensidad en tareas orientadas con porteros. Concluyendo que este cambio podría deberse a la mayor motivación de los jugadores debido al establecimiento de objetivos a proteger y alcanzar como son las porterías propias y del adversario.

Alemdaroglu y Arslan (2013). Analizaron tareas 2×2, 3×3, 4×4 con y sin porteros donde la carga interna como la carga externa fueron mayores durante tareas sin la  presencia de porteros. La %FCmedia, Lactato y percepción subjetiva del esfuerzo fueron mayores durante las tareas sin porteros. Éste descenso en intensidad podría deberse a los pases del portero que crean superioridad numérica del equipo poseedor y la reducción del tiempo efectivo de juego, producto de la salida de balones tras tiros o remates a portería. Añaden que en situaciones con portero, los jugadores tienden a recorrer menos distancia ante la cercanía de las porterías unido a la cantidad de opciones de finalizar a gol.

Al tener pocos estudios que evidencien estos resultados, éstos deben de tomarse con cautela a la hora de elaborar tareas. Eso sí, pueden servir de guía, así como estas pequeñas conclusiones:

  1. La manipulación del proceso de entrenamiento debe ser tenido en cuenta, ya que un pequeño cambio puede provocar diferentes respuestas en los jugadores.
  2. Motivación de los jugadores para marcar gol vs organización defensiva para proteger una zona concreta, son las hipótesis de aumento o disminución de intensidad fisiológica en juego reducido orientado, con porterías o sin ellas.
  3. Existe una mayor variabilidad en la respuesta de los jugadores cuando el juego está orientado con porteros, la variabilidad en la respuesta motriz parece incrementarse.
  4. El espacio puede ser polarizado de diferentes maneras, influyendo en la respuesta fisiológica, locomotora y técnico-táctica de los jugadores, e interacciona con la variable número de jugadores participantes en la tarea.
  5. La Frecuencia Cardiaca, el lactato y la percepción subjetiva del esfuerzo pueden ser diferentes en una tarea dependiendo de si hay porteros o no.

BIBLIOGRAFIA

CALLEJA, J., CASAMICHANA, D., CASTELLANO, J., SAN ROMAN, J. (2015) LOS JUEGOS REDUCIDOS EN EL ENTRENAMIENTO DEL FUTBOL. FUTBOL DE LIBRO.

LA FRACTURA – LUXACIÓN DE MONTEGGIA EN EL PORTERO

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Carlos Mundina, Licenciado en Ciencias de la actividad física y el deporte. (Colegiado 55091)
Master en readaptación y prevención.
Entrenador nacional de triatlón (ITU)
http://www.carlosmundina.com

INTRODUCCIÓN

La figura del portero de fútbol  merece un tratamiento especial tanto en el entrenamiento como en la competición. Sin duda, desempeña un papel vital en el terreno de juego que en ocasiones lo hace decisivo para determinar la victoria o derrota de un equipo.

Estas peculiaridades resultan extensibles también al ámbito de las lesiones deportivas ya que la defensa de un rectángulo de 7m de ancho x2m de alto, requiere gran trabajo físico y psíquico. Por su función dentro del campo, el portero de fútbol es más propenso a sufrir lesiones específicas como: Luxaciones de hombro, lumbalgias posturales, bursitis de cadera, rotura del ligamento cruzado anterior… lesiones ya citadas y tratadas en colaboraciones anteriores.

En este artículo nos centraremos en otra lesión, La Fractura-Luxación de Monteggia, que se produce en menor porcentaje pero no por ello menos importante.

DEFINICIÓN

La fractura-luxación de Monteggia es una lesión caracterizada por la asociación de una fractura del cúbito en su porción proximal o media con una luxación de la cabeza del radio.

La lesión fue descrita por primera vez en 1814 por Giovanni Monteggia, que en su trabajo aportó 2 casos de fractura del tercio proximal del cúbito que se asociaba con una luxación hacia delante de la cabeza radial.

Es una lesión poco frecuente, y representa entre el 5 y el 7% del conjunto de las fracturas del antebrazo, o el 2% de las fracturas que ocurren en la región del codo en los niños.

Esta afección puede presentarse tanto en los niños como en la edad adulta. A pesar de su rareza, siempre ha sido considerada de gran importancia por los graves trastornos que pueden acompañarla, bien por ser tratadas de forma inadecuada o por haber pasado desapercibida en un primer momento la luxación radio-humeral.

Cuando no se diagnostica y trata a tiempo, puede quedar como secuela una limitación de la movilidad articular y una incapacidad funcional importante en la extremidad traumatizada.

En los tratados clásicos de traumatología se distinguen dos tipos:

1.° Fractura de Monteggia en extensión: el cúbito fracturado presenta una angulación hacia adelante y afuera y la luxación de la cabeza radial es anteroexterna.

2.° Fractura de Monteggia en flexión: el cúbito fracturado presenta una angulación hacia atrás y la luxación de la cabeza radial es posterior.

En 1941 WISE describió la fractura lateral de Monteggia: Fractura del tercio proximal de la diáfisis del cúbito con luxación lateral de la cabeza radial.

CLASIFICACIÓN

Bado, redefinió la lesión de Monteggia como un grupo de afecciones que presentan comúnmente luxación de la articulación radio-humeral, asociada con una fractura del radio y del cúbito a varios niveles. En 1969 clasificó la luxo-fractura de Monteggia en cuatro tipos:

TIPO I: Fractura-luxación tercio proximal o medio del cúbito junto con una luxación anterior de la cabeza y angulación anterior del cúbito. Es la más frecuente.
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TIPO II: Fractura-luxación similar del cúbito, generalmente la angulación es posterior, con una luxación posterior de la cabeza radial y frecuentemente existe una fractura de la cabeza radial.
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TIPO III: Fractura-luxación del cúbito distal a la apófisis coronoides con una luxación lateral de la cabeza radial.
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TIPO IV: Fractura-luxación del tercio proximal o medio del cúbito con luxación anterior de la cabeza radial y una fractura-luxación del tercio superior del radio, distal a la tuberosidad bicipital. Se puede considerar como una variante a la de TIPO I con una fractura-luxación añadida del tercio superior del radio.
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CAUSAS FRECUENTES Y EPIDEMIOLGÍA

Esta fractura suele ser el resultado de un movimiento de pronación forzada. A la caída sobre el brazo extendido en pronación completa sigue un movimiento de pronación forzada mientras que el cuerpo sigue girando alrededor de la mano apoyada.

El radio se desplaza contra el cúbito fracturándolo. En algunas ocasiones, se puede luxar la cabeza del radio sin lesionar el cúbito.

Este tipo de fracturas constituyen aproximadamente el 5% de todas las fracturas del antebrazo y suelen ser clínica y radiológicamente evidentes.

La lesión del TIPO I es la más común y se observa en el más del 80% de los casos, es producida por una pronación forzada, de igual incidencia en el niño y en el adulto.

El TIPOII se debe a una fuerza que actúa en forma directa en la producción de la fractura, acompañada de un movimiento de supinación; son casi exclusivas de los adultos y en una proporción importante de casos son expuestas.

El TIPO III obedece a un traumatismo directo sobre la cara interna del antebrazo, que fractura el cúbito y desplaza el radio hacia afuera; es más frecuente en el niño.

El TIPO IV es igual al TIPO I, con el agregado de la diáfisis del radio en su tercio superior.

BIBLIOGRAFIA

ARENAS PLANELLES, A. ORTEGA ARRUTI, J.A. ORTEGA SÁEZ, M. ARENAS MIQUÉLEZ, A. (2006): La fractura-luxación de Monteggia. Tratamiennto y pronóstico. A propósito de 35 casos. Revista Española de cirugía osteoarticular. Vol 42. Nº 226 Abril-Junio.

BADO, J. L. (1962): The Monteggia Lesion, tranlated by l. V. Ponseti. Spigfield Illinois, Charles C. Thomas.

FERRER ESCOBAR, H. FERNANDEI SABATE, A. DIAI MARTINEI, J. BANUS ROMERO, J. (1979): Fractura lateral de Monteggia. Rev. Esp. de Cir. Ost., 14, 99-103.

WISE, R. A. (1941): Lateral dislocations of the head of the radius with fracture of the ulna. J. Bone Joint Surg., 23, 379- 381.