EL PORTERO Y LA PERCEPCIÓN EXTERNA EN SU APRENDIZAJE

17342807_10212210306362682_786863460726046320_nNueva colaboración de la mano de Alexis Terrero, entrenador de porteros con experiencia en equipos como Xerez.CD, Atlético Sanluqueño entre otros, tanto en cantera, juveniles de liga nacional, tercera división… y actualmente también director de la escuela de porteros ALX Porteros. Nos habla de su experiencia y como se ve el aprendizaje desde un punto de vista externo.

Llevo mucho tiempo trabajando con porteros, y como la mayoría de entrenadores saben….no todos los niños aprenden igual de rápido y no todos cogen los conceptos al mismo ritmo.

Pues esto mismo ocurre con el entrenamiento de porteros, hay que tener en cuenta que el entrenamiento sobre todo en la base no es una carrera de 100 metros… digamos que es más una maratón; es un camino largo, donde los conceptos que se aprenden en un principio, si no las llevas a cabo durante tus entrenamientos con tu equipo y en los partidos, nunca serán gestos técnicos que llevaremos a cabo durante la competición.

Muchos niños no los hacen por miedo a fallar, por inseguridad… multitud de factores.
Pero cuando ese/a niñ@ se va dando cuenta que esos conceptos o vamos a llamarlo gestos técnicos son funcionales en la competición… empiezan a aflorar en el/ella una seguridad y confianza que no tenían antes. Es ahí cuando se comienza a dar un portero bueno técnicamente, con una buena lectura de partidos y situaciones que cada vez sabe solventar con mayor acierto.

A lo que me refiero con esto, es que cuando hay padres que por ejemplo vienen a nuestras48991491_1184136201740047_2233624310952493056_n escuelas y piensan que porque el/la niñ@ este entrenando ya en un centro de tecnificación especializado por ejemplo en nuestro caso una escuela de porteros, se creen que ya los niños van a tener un cambio radical, pero hay una gran parte que sabe que esto es un camino largo y constante y que las mejoras serán visibles en medio/largo plazo.
Si habrá cosas que rápidamente las capte, otras que posiblemente no entienda el porque se entrenan, pero que debemos explicarle para que se practican y que sepan en que situaciones de la competición podemos encontrarlas y cual sería la mejor opción para solventarlas.

A lo que iba… cuando los padres llevamos a nuestros/as hij@s a una escuela de porteros pensamos que si el niño en 2 meses no es como De Gea o Ter Stegen…el entrenador no sabe que es lo que necesita su hij@, y se van corriendo a otro lado y así sucesivamente, hasta que ya se dan cuenta de que en ningún sitio su hij@ progresa como lo esperado por ellos y otros compañer@s avanzan, de tal manera que acaban llamando la atención tanto de compañeros como de rivales y público, les hace pensar en si han tomado la mejor decisión o se equivocan al estar dando tumbos de un lado para otro con su hij@ buscando esa panacea deportiva.

14203378_10210369455622564_4294569862464756231_nSe podría comparar en cierto modo el entrenamiento de porteros con los estudios, algunos aprenden más rápido, otros más lento… pero todos acaban aprendiendo dentro de sus posibilidades. Por ejemplo, con los más pequeños al leer y escribir, cuando empiezan en el colegio, todos tienen unas capacidades distintas, igual pasa con los entrenamientos, el leer y escribir es un camino largo y duro, y ninguno en 2 meses se acaba convirtiendo en un Miguel de Cervantes y los padres no se preocupan; pero con el entrenamiento específico es distinto, y debemos de tomarlo igual que el colegio, un aprendizaje que poco a poco dará sus frutos.

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READAPTACIÓN DE RODILLA EN EL PORTERO DE FÚTBOL

e3f9f05e-4e50-4392-8951-2eb11719c696En el siguiente artículo, vamos a tratar el tema de la readaptación de lesiones en la rodilla, este es un campo muy amplio y poco específico, por lo que no profundizaremos en el tipo de lesión a recuperar ni en la etapa en la que nos localizamos en la lesión.
En primer lugar, introduciremos nociones básicas a tener en cuenta a la hora de plantear la readaptación, las etapas y cuáles son nuestros objetivos. Posteriormente hablaremos sobre factores contribuyentes, importantes en la readaptación de la rodilla y la clave del trabajo multidisciplinar en la readaptación. Por último, hemos realizado un video en el que mostraremos algunos ejercicios interesantes para la readaptación de la rodilla, que contiene ejercicios analíticos, ejercicios focalizados al entrenamiento funcional, ejercicios para trabajar los factores contribuyentes a la lesión de la rodilla, y acabando por el trabajo del gesto deportivo, en este caso enfocado al saque volea. Todo esto adaptado y orientado al portero de fútbol.

En la readaptación es primordial saber los objetivos, el planteamiento y las etapas. Para esto, debemos saber cuál es la patología que tenemos, y sobre lo que vamos a trabajar, por lo que hay que tener en cuenta:

Mecanismos patobiológicos: dolor nociceptivo, dolor neuropático o disfuncional, esto va a condicionar la importancia del resto de los factores

Disfunción: en qué punto es disfuncional, tanto de movimiento, como de deslizamiento de partes blandas e inestabilidad.

Fuente: que estructura es responsable de los síntomas del paciente.

Factores contribuyentes: no es el que lo provoca, pero a consecuencia de eso predispone a un dolor en esa zona.

Precauciones y contraindicaciones: signos de alarmas o banderas rojas.

Importante dentro de la readaptación controlar en cada jugador:
Biomecánica, factores extrínsecos y capacidades básicas que son: Fuerza, flexibilidad,e27128da-f866-4581-9514-17c60c568595 resistencia y velocidad, y estas adaptarlas a las necesidades de cada jugador en cada deporte, no potenciar capacidades físicas que impiden su deporte.

Después de tener claro el planteamiento y objetivos, llevamos a cabo las etapas de la readaptación:

Control de sistemas:

  • Tratamiento fisioterápico de la fuente de lesión.
  • Normalización de disfunciones.
  • Normalización de los déficits de ROM, preferentemente en cadenas musculares.
  • Aumento del control de musculatura profunda y estabilizadores.

Readaptación estructural:

  • Estabilidad del core + complejidad.
  • Trabajo de potenciación.
  • Fortalecimiento con control de core, trabajando el control motor.
  • Ejercicios de glúteo medio.
  • Reentrenamiento de patrones neuromusculares del miembro inferior.

Readaptación funcional:

  • Trabajo aeróbico especifico.
  • Actividades concéntricas y excéntricas en patrones funcionales.
  • Reentrenamiento neuromuscular más integrado y en actividades más globales.
  • Entrenamiento progresivo de agilidad e integrando patrones cognitivos que son muy importantes en los porteros.
  • Reinserción deportiva
  • Progresivo entrenamiento específico del portero.
  • Progresivo entrenamiento fisico-tecnico.
  • Siempre un seguimiento de mantenimiento y prevención.

9ceb22c8-ce68-48c0-ae63-ffd8d533e71aUno de los factores contribuyentes a tener en cuenta a la hora de la readaptación de la rodilla es el control lumbo pélvico, ya que de este depende el movimiento de la rodilla. Y también el control del pie, ya que es la base de la rodilla y si no hay un buen control de este, la rodilla no será estable.

Cuando hablamos de estabilidad dinámica de la rodilla, debemos tener en cuenta que está dada por el componente muscular y neural, actuando en conjunto con el componente pasivo. Estos se encargan de compensar adecuadamente las cargas impuestas sobre la articulación. 1
Vamos a poner algunos ejemplos de déficit de estabilidad dinámica de rodilla:

Imagen 1
Figura 1
  • Aumento del movimiento de rotación interna de cadera del miembro contra- lateral durante el 10 % inicial de la fase de aterrizaje del salto.(F1, A).
  • Aumento del valgo dinámico de rodilla observado en un plano frontal durante el aterrizaje. (F1, B)
  • Asimetrías en el aterrizaje del salto: Aumento del momento extensor de la rodilla lesionada y del momento flexor en la sana, produciendo diferencias de la fuerza de reacción del suelo entre ambos miembros. (F1, C-D)
  • Déficit en la estabilidad postural de la extremidad involucrada.

OTROS FACTORES
Interfieren diferentes factores en la readaptación, tanto físicos como psicológicos. Dentro de los factores físicos, estos jugadores manifiestan: asimetrías, disminución de la fuerza muscular y alteraciones neuromusculares que involucran a la musculatura core y la alineación del miembro inferior y tronco en actividades funcionales como el salto o su aterrizaje.

¿Cuáles son los otros factores que pueden hacer que un programa de readaptación tenga éxito y garantizar un retorno exitoso de los jugadores a las actividades que están dispuestos a practicar? Hay que tener en cuenta que el regreso exitoso al deporte es multifactorial e influido por muchos factores diferentes. Hoy en día, generalmente se cree que la fuerza muscular3 , control neuromuscular 2, miedo a la lesión4 y el nivel percibido de la función de la rodilla7 son ​​probablemente los factores más importantes que contribuyen a un retorno exitoso.

El control neuromuscular muestra la capacidad de un individuo para coordinarse de tal manera que se puede obtener una simetría completa en cualquier tarea dada. El entrenamiento neuromuscular puede comenzar con ejercicios básicos de estabilidad desde el comienzo de la rehabilitación y poco a poco progresar. La corrección de caminar, correr y pliométricos es crucial para asegurarse de que el paciente pueda cargar ambas extremidades por igual. 2

La fuerza muscular es también uno de los factores más importantes a tener en cuenta, Ekstrand 3 sugería que el atleta antes de regresar al entrenamiento en equipo debería haber recuperado al menos el 90% de la fuerza muscular.

Las diferencias psicológicas entre los pacientes pueden ser un factor importante que condicione la vuelta al deporte. Esto se debe a que no todos los pacientes reaccionan igual ante el dolor a causa de una lesión. Algunos desarrollan respuestas negativas exageradas llevando a limitar movimientos que generen dolor.4
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El miedo a sufrir dolor o una nueva lesión limita la rehabilitación, ocasionando persistencia de los síntomas y disminuyendo los niveles de actividad durante y luego de la misma.4

Ardern et al. informaron que las personas que logran volver a su deporte y llegar al nivel previo a la lesión, tenían un miedo mucho menor a la lesión en comparación con aquellos que no lograron volver a este nivel. También hay otros factores psicológicos que pueden afectar la decisión de un atleta de regresar o no, como las preocupaciones sobre la incapacidad de actuar al mismo nivel, la sensación de aislamiento de los compañeros de equipo, la falta de identidad atlética y la falta de interés social o apoyo familiar. 6

En cuanto al nivel percibido de la función de la rodilla, en primer lugar, el foco de atención externo acelera el proceso de aprendizaje o acorta las primeras etapas del mismo, facilitando el automatismo de los movimientos. En segundo lugar, un foco de atención externa mejora la producción de patrones de movimiento efectivos y eficientes.

Las instrucciones o feedback proporcionados por los fisioterapeutas durante las sesiones de readaptación, están dirigidas a los movimientos del globales y analíticos de una forma eficiente y bajo buen control motor.

Un foco de atención externo aparece cuando la atención del deportista está dirigida hacia el resultado o efectos del movimiento (por ejemplo, “Cuando amortigües imagina que te sientas en una silla”). 7

David Buj Rafels
Fisioterapeuta
Máster en Fisioterapia Deportiva
Nº Colegiado 6042
Twitter: @BujDavid

BIBLIOGRAFÍA

  1. Myer GD, Ford KR, Hewett TE. Rationale and Clinical Techniques for Anterior Cruciate Ligament Injury Preventreion Among Female Athletes. J Athl Train. 2004 Dec;39(4):352-364.
  2. Myer GD, Paterno MV, Ford KR, Hewett TE (2008) Neuromuscular training techniques to target de cits before return to sport after anterior cruciate ligament reconstruction. J Strength Cond Res 22: 987-1014.
  3. Fuller CW, Walker J (2006) Quantifying the functional rehabilitation of injured football Br J Sports Med 40: 151-157.
  4. Everhart JS, Best TM, Flanigan DC. Psychological predictors of anterior cruciate ligament reconstruction outcomes: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2013 Oct 15.
  5. Ardern CL, Webster KE, Taylor NF, Feller JA (2011) Return to sport following anterior cruciate ligament reconstruction surgery: a systematic review and meta-analysis of the state of play. Br J Sports Med 45: 596-606.
  6. Van Grinsven S, van Cingel RE, Holla CJ, van Loon CJ (2010) Evidence-based rehabilitation following anterior cruciate ligament reconstruction. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc 18: 1128-1144.
  7. Wulf G, Höß M, Prinz W. Instructions for motor learning: di erential e ects of in- ternal versus external focus of attention. J Mot Behav. 1998;30:169-179. http://dx.doi. org/10.1080/00222899809601334.

INCLUSIÓN DE PORTEROS O NO DENTRO DE LAS TAREAS DE ENTRENAMIENTO, ¿CÓMO AFECTA?

img-20170301-wa0005MARC FLOR RUFINO
-LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FISICA Y DEPORTE
-PREPARADOR FISICO CF BORRIOL 3ª DIVISION G6
-ENTRENADOR Y PREPARADOR FISICO BURRIANA FB

La presencia o no de porteros dentro de una tarea de entrenamiento puede llevar a la alteración de muchos factores dentro de la misma. Tan solo con la presencia de este tipo de jugador y su respectiva portería, puede hacer que los jugadores adopten distintos comportamientos físicos, técnicos y estratégicos que con tareas con la ausencia del guardameta, serían diferentes. Con el portero, orientamos el espacio de la tarea a la lógica del futbol, dotándole al espacio físico el componente estratégico que orienta los comportamientos que los jugadores desarrollan sobre el terreno de juego. Dependiendo de los objetivos que persigamos, podremos polarizar o no las tareas, es decir, seguir la lógica interna del futbol (polarizada) o  alejarnos hacia tareas no orientadas (no polarizada) como por ejemplo, tareas con objetivos de mantener la posesión del balón sin porterías ni porteros y sin objetivos de marca.

Como mera guía de actuación, a continuación se muestran distintos estudios de cómo afecta la acción del portero dentro de las tareas de juego reducidos sobre los jugadores:

Sassi y col. (2004). Analizaron las demandas de dos tipos de juegos reducidos, 4×4 con porteros y 4×4 sin porteros en espacios de 30x30m y 33x33m, respectivamente. Los resultados indicaron que en tareas con espacio no orientado (sin porteros) se obtuvieron mayores valores en %FCmáx (frecuencia cardiaca máxima) y de LA (Lactato) que en el tarea de juego con porteros.

Mallo y Navarro (2008). Estudiaron las demandas cinemáticas, fisiológicas y técnicas, en tareas de 3×3 de 3 tipos diferentes: tareas de mantenimiento sin porteros, tareas de mantenimiento 3×3 con 2 apoyos exteriores sin porteros y tareas 3×3 con porteros. Todo ello en una superficie de 33x20m. Los resultados finales mostraron una intensidad del 88%FC max cuando se juega con porteros y de un 91%FC max cuando se juega sin porteros. Los autores concluyeron que las tareas con portero hacen disminuir la intensidad del ejercicio, cuya razón podría deberse a que los jugadores deben organizarse estratégicamente para defender una zona concreta.

Casamichana,  Castellano, Gonzalez-Morán, García-Cueto y García-López (2011). Con resultados similares al anterior estudio, analizaron la demanda fisiológica en diferentes tareas de juego reducido 4×4 (espacio no orientado, espacio orientados con porteros y porterías reglamentarias, y espacio orientado sin porteros y con porterías pequeñas). Los valores de FCmed (frecuencia cardiaca media) obtenidos fueron mayores en tareas de mantenimiento sin porteros y con porterías pequeñas comparado con tareas con porteros y porterías reglamentarias.

Dellal y col. (2008). Obtuvieron valores contrarios a los anteriores estudios ya quehdr analizaron una tarea de juego reducido 8×8 con y sin portero. Compararon la respuesta cardiaca y el porcentaje de la FC de reserva mostrando mayor intensidad en tareas orientadas con porteros. Concluyendo que este cambio podría deberse a la mayor motivación de los jugadores debido al establecimiento de objetivos a proteger y alcanzar como son las porterías propias y del adversario.

Alemdaroglu y Arslan (2013). Analizaron tareas 2×2, 3×3, 4×4 con y sin porteros donde la carga interna como la carga externa fueron mayores durante tareas sin la  presencia de porteros. La %FCmedia, Lactato y percepción subjetiva del esfuerzo fueron mayores durante las tareas sin porteros. Éste descenso en intensidad podría deberse a los pases del portero que crean superioridad numérica del equipo poseedor y la reducción del tiempo efectivo de juego, producto de la salida de balones tras tiros o remates a portería. Añaden que en situaciones con portero, los jugadores tienden a recorrer menos distancia ante la cercanía de las porterías unido a la cantidad de opciones de finalizar a gol.

Al tener pocos estudios que evidencien estos resultados, éstos deben de tomarse con cautela a la hora de elaborar tareas. Eso sí, pueden servir de guía, así como estas pequeñas conclusiones:

  1. La manipulación del proceso de entrenamiento debe ser tenido en cuenta, ya que un pequeño cambio puede provocar diferentes respuestas en los jugadores.
  2. Motivación de los jugadores para marcar gol vs organización defensiva para proteger una zona concreta, son las hipótesis de aumento o disminución de intensidad fisiológica en juego reducido orientado, con porterías o sin ellas.
  3. Existe una mayor variabilidad en la respuesta de los jugadores cuando el juego está orientado con porteros, la variabilidad en la respuesta motriz parece incrementarse.
  4. El espacio puede ser polarizado de diferentes maneras, influyendo en la respuesta fisiológica, locomotora y técnico-táctica de los jugadores, e interacciona con la variable número de jugadores participantes en la tarea.
  5. La Frecuencia Cardiaca, el lactato y la percepción subjetiva del esfuerzo pueden ser diferentes en una tarea dependiendo de si hay porteros o no.

BIBLIOGRAFIA

CALLEJA, J., CASAMICHANA, D., CASTELLANO, J., SAN ROMAN, J. (2015) LOS JUEGOS REDUCIDOS EN EL ENTRENAMIENTO DEL FUTBOL. FUTBOL DE LIBRO.

LA FRACTURA – LUXACIÓN DE MONTEGGIA EN EL PORTERO

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Carlos Mundina, Licenciado en Ciencias de la actividad física y el deporte. (Colegiado 55091)
Master en readaptación y prevención.
Entrenador nacional de triatlón (ITU)
http://www.carlosmundina.com

INTRODUCCIÓN

La figura del portero de fútbol  merece un tratamiento especial tanto en el entrenamiento como en la competición. Sin duda, desempeña un papel vital en el terreno de juego que en ocasiones lo hace decisivo para determinar la victoria o derrota de un equipo.

Estas peculiaridades resultan extensibles también al ámbito de las lesiones deportivas ya que la defensa de un rectángulo de 7m de ancho x2m de alto, requiere gran trabajo físico y psíquico. Por su función dentro del campo, el portero de fútbol es más propenso a sufrir lesiones específicas como: Luxaciones de hombro, lumbalgias posturales, bursitis de cadera, rotura del ligamento cruzado anterior… lesiones ya citadas y tratadas en colaboraciones anteriores.

En este artículo nos centraremos en otra lesión, La Fractura-Luxación de Monteggia, que se produce en menor porcentaje pero no por ello menos importante.

DEFINICIÓN

La fractura-luxación de Monteggia es una lesión caracterizada por la asociación de una fractura del cúbito en su porción proximal o media con una luxación de la cabeza del radio.

La lesión fue descrita por primera vez en 1814 por Giovanni Monteggia, que en su trabajo aportó 2 casos de fractura del tercio proximal del cúbito que se asociaba con una luxación hacia delante de la cabeza radial.

Es una lesión poco frecuente, y representa entre el 5 y el 7% del conjunto de las fracturas del antebrazo, o el 2% de las fracturas que ocurren en la región del codo en los niños.

Esta afección puede presentarse tanto en los niños como en la edad adulta. A pesar de su rareza, siempre ha sido considerada de gran importancia por los graves trastornos que pueden acompañarla, bien por ser tratadas de forma inadecuada o por haber pasado desapercibida en un primer momento la luxación radio-humeral.

Cuando no se diagnostica y trata a tiempo, puede quedar como secuela una limitación de la movilidad articular y una incapacidad funcional importante en la extremidad traumatizada.

En los tratados clásicos de traumatología se distinguen dos tipos:

1.° Fractura de Monteggia en extensión: el cúbito fracturado presenta una angulación hacia adelante y afuera y la luxación de la cabeza radial es anteroexterna.

2.° Fractura de Monteggia en flexión: el cúbito fracturado presenta una angulación hacia atrás y la luxación de la cabeza radial es posterior.

En 1941 WISE describió la fractura lateral de Monteggia: Fractura del tercio proximal de la diáfisis del cúbito con luxación lateral de la cabeza radial.

CLASIFICACIÓN

Bado, redefinió la lesión de Monteggia como un grupo de afecciones que presentan comúnmente luxación de la articulación radio-humeral, asociada con una fractura del radio y del cúbito a varios niveles. En 1969 clasificó la luxo-fractura de Monteggia en cuatro tipos:

TIPO I: Fractura-luxación tercio proximal o medio del cúbito junto con una luxación anterior de la cabeza y angulación anterior del cúbito. Es la más frecuente.
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TIPO II: Fractura-luxación similar del cúbito, generalmente la angulación es posterior, con una luxación posterior de la cabeza radial y frecuentemente existe una fractura de la cabeza radial.
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TIPO III: Fractura-luxación del cúbito distal a la apófisis coronoides con una luxación lateral de la cabeza radial.
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TIPO IV: Fractura-luxación del tercio proximal o medio del cúbito con luxación anterior de la cabeza radial y una fractura-luxación del tercio superior del radio, distal a la tuberosidad bicipital. Se puede considerar como una variante a la de TIPO I con una fractura-luxación añadida del tercio superior del radio.
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CAUSAS FRECUENTES Y EPIDEMIOLGÍA

Esta fractura suele ser el resultado de un movimiento de pronación forzada. A la caída sobre el brazo extendido en pronación completa sigue un movimiento de pronación forzada mientras que el cuerpo sigue girando alrededor de la mano apoyada.

El radio se desplaza contra el cúbito fracturándolo. En algunas ocasiones, se puede luxar la cabeza del radio sin lesionar el cúbito.

Este tipo de fracturas constituyen aproximadamente el 5% de todas las fracturas del antebrazo y suelen ser clínica y radiológicamente evidentes.

La lesión del TIPO I es la más común y se observa en el más del 80% de los casos, es producida por una pronación forzada, de igual incidencia en el niño y en el adulto.

El TIPOII se debe a una fuerza que actúa en forma directa en la producción de la fractura, acompañada de un movimiento de supinación; son casi exclusivas de los adultos y en una proporción importante de casos son expuestas.

El TIPO III obedece a un traumatismo directo sobre la cara interna del antebrazo, que fractura el cúbito y desplaza el radio hacia afuera; es más frecuente en el niño.

El TIPO IV es igual al TIPO I, con el agregado de la diáfisis del radio en su tercio superior.

BIBLIOGRAFIA

ARENAS PLANELLES, A. ORTEGA ARRUTI, J.A. ORTEGA SÁEZ, M. ARENAS MIQUÉLEZ, A. (2006): La fractura-luxación de Monteggia. Tratamiennto y pronóstico. A propósito de 35 casos. Revista Española de cirugía osteoarticular. Vol 42. Nº 226 Abril-Junio.

BADO, J. L. (1962): The Monteggia Lesion, tranlated by l. V. Ponseti. Spigfield Illinois, Charles C. Thomas.

FERRER ESCOBAR, H. FERNANDEI SABATE, A. DIAI MARTINEI, J. BANUS ROMERO, J. (1979): Fractura lateral de Monteggia. Rev. Esp. de Cir. Ost., 14, 99-103.

WISE, R. A. (1941): Lateral dislocations of the head of the radius with fracture of the ulna. J. Bone Joint Surg., 23, 379- 381.